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Bloqueo Bancario de Intercambios de Criptomonedas Destaca la Necesidad de Transparencia y Diálogo – lo Establecido se Enfrenta con la Novedad

Hace unas pocas semanas, el Banco del Estado de Chile ha publicado un comunicado en el cual informaron a tres empresas de intercambio de criptomonedas – Orionx, CryptoMKT y Buda.com – que iban a clausurar sus cuentas dentro de 10 días. Este paso viene detrás de que Scotiabank de Canadá y Itaú de Brasil anunciaron que iban a cerrar las cuentas de los tres intercambios. Como resultado de esta decisión del banco, los intercambios – aparentemente los únicos en el país que habían obtenido cuentas bancarias tradicionales – ya no tendrán acceso a servicios financieros más amplios.

Este paso destaca la importancia, cada vez mayor, de enseñar y colaborar con industrias tradicionales para crear estructuras que fomentan confianza para tecnologías nuevas que cumplen las leyes y requisitos actuales, habilitar el crecimiento de mercados nacientes, y posiblemente mejorar las vidas de personas en todo el mundo.

Mientras la volatilidad y especulación en criptomonedas ha atraído análisis profundo, las criptomonedas desempeñan y seguirán desempeñando un papel importante en nuestras economías. El número de carteras de blockchain mundialmente ha crecido exponencialmente en los últimos siete años, porque las criptomonedas permiten participar en la economía global a cualquier individuo en cualquier país.

                                 Crecimiento global en la propiedad de billetera Blockchain

Muchas de estas organizaciones trabajan en negocios legítimos crecientes, tratando de trabajar dentro de la letra y el espíritu de la ley tal como está hoy mismo y mientras evoluciona. Por ejemplo, Buda.com y CryptoMKT.com son empresas innovadoras nacionales que operan en Argentina, Colombia, Perú y Brasil. Clientes intercambian Bitcoin y/o Ether por divisas locales a precio de mercado. Pagan IVA, están registradas, reportan a y cumplen con los protocolos y estándares establecidos por la Unidad de Análisis Financiera (UAF) respecto a la prevención del blanqueo de dinero y financiación del terrorismo. Ambas han desarrollado plataformas de la última generación tecnológica para proteger sus clientes, han abierto canales de colaboración con las autoridades y han invertido recursos para enseñar al mercado sobre esta tecnología.

Pero como industria necesitamos ampliar nuestro papel en esta misma educación. Cada nueva industria tecnológica tiene una responsabilidad de explicar los beneficios a los que no están metidos en ella. Requiere que los competidores colaboren por el bien común. De tal manera, podemos demostrar los beneficios para las sociedades y países. Esta es la mejor forma de aliviar los miedos de los reguladores, que simplemente tratan de proteger a sus ciudadanos de los riesgos que perciben en estas tecnologías. Si no conseguimos esto, limitaremos el crecimiento de mercados y se esconderá la tecnología en las sombras, donde será dominio de los que eligen usarla por actividades menos escrupulosas.

La luz del sol es el mejor desinfectante. Necesitamos traer a todos los partidos a la mesa. Necesitamos dejar a todos debatir los miedos, los posibles abusos y las preocupaciones, de manera honesta. Así, podemos crear las estructuras y pólizas que permiten a los ciudadanos de cada país beneficiarse de esta onda tecnológica y otras que vendrán.

Próximamente planificamos una gira por Latinoamérica para escuchar y aprender. Publicaremos los detalles en cuanto los tengamos. Esperemos que ustedes no acompañen en ese debate, para ayudar a promover la promesa de esta tecnología.

Don Thibeau